jueves, 23 de marzo de 2017

Makarenko y nuestro poema

COLUMNA: CORPUS
CONSIGNA: TERRITORIALIZACIÓN Y AUTOGOBIERNO DE LA PALABRA
Etiqueta: #VozyLetraComuna
TÍTULO: Makarenko y nuestro poema.
AUTOR: Elizabeth Romero
Fecha: 06/03/2017

El 13 de marzo arribaría a sus 119 años, Antón Semiónovich Makárenko, insigne pedagogos del mundo, nacido en Óblast de Sumy, Ucrania, que logro interpretar las circunstancias que lo rodeaban y al mismo tiempo supo nutrirse de las mismas para fortalecer la acción pedagógica basada en el trabajo. Sus aportes son reconocidos hoy en las Ciencias de la Educación y Sociales, especialmente en el Trabajo Social.

De su propuesta resaltaremos: la conciencia para el fortalecimiento colectivo y la importancia de concebir el trabajo y la producción dentro de un ámbito territorial en el cual es fundamental conocer y reconocerse como parte del mismo. A partir de estos, se despliegan varios elementos cohesionadores, como las condiciones etarias y las responsabilidades.


En la creación de conciencia y trabajo colectivo en torno al trabajo productivo, afirmaba “estoy persuadido de que si la colectividad no tiene planteado un objetivo, no se podrá encontrar el procedimiento para organizarla”. Conmueve la vigencia de su pensamiento, por ejemplo en el trabajo productivo ¿podríamos imaginar proyectos e iniciativas sostenibles y autogestionarias en nuestras escuelas hoy? En Guaicaipuro tenemos algunas, queremos avanzar en la consolidación del establecimiento de redes socioproductivas.

Sobre el juego Makarenko afirma “la colectividad escolar debe estar saturada de juego, la distracción en una colectividad infantil no solo es un medio para la formación pedagógica sino también es un medio excelente para la organización” y por eso también de la autoregulacion colectiva. Entonces, no solamente era el trabajo colectivo un dispositivo didáctico presente en la pedagogía de Makarenko, la música, la poesía, el relato, el teatro también estaban presentes, este último era muy importante en la comuna Gorky, nos dice Makarenko “de hecho, yo atribuía gran importancia al teatro ya que gracias al mismo, mejoraba mucho el lenguaje de los colonos y en general se ampliaba sensiblemente nuestro horizonte”.

Antón llega a afirmar que la pedagogía se pelea algunas veces con el amor… ya que este aparece solo cuando el fracaso de la educación es evidente, hay un hermoso paréntesis al culminar una jornada en la Colonia, en la que “los jóvenes posteriormente se rinden y al terminar una de sus actividades cansados se han ido al rio. María, tiene ganas de llorar por diferentes motivos: el cansancio, el amor a los colonos al probar los encantos de una colectividad libre y laboriosa, Burun le pregunta: ¿Ha sido fácil su trabajo? Y ella le dice: No lo sé, seguramente ha sido difícil, pero no se trata de eso. Un trabajo así de todas formas es una Felicidad.

Atentos entonces, porque si los que determinan su conducta por la más inmediata de las perspectivas son los más débiles y los que le satisface solo su perspectiva aunque más lejana, pueden parecer fuertes, pero no son confiables, el asunto consiste en la organización de nuevas perspectivas y extender gradualmente las perspectivas de la colectividad entera.


Así era Makarenko, en reconocimiento a su poema que es nuestro también.

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